Exigir justicia  desde lo personal y desde lo político.

A principios de abril saltaba la información a nuestra prensa nacional y redes sociales: distintas fuentes internacionales hablaban de la existencia de lo que se denominó “campos de concentración para gays” en Chechenia. Se habla de la existencia de varias “prisiones secretas”, dos en la capital chehena de Grozny y otra en Argún, en lo que antiguamente era un centro militar. Según nos informaban, más de cien personas LGTBI habrían sido secuestradas y llevadas a estos macabros lugares para ser sometidas a todo tipo de torturas y abusos por parte de las autoridades. Se dice que al menos tres hombres han sido asesinados. 


Ante la polémica desatada y la alarma social e institucional, el pasado 25 de abril Alvi Karimov, portavoz de Ramzán Kadýrov (líder de la República Chechena cuya milicia privada ha despertado el interés de organizaciones pro-Derechos Humanos), dijo: "No puedes detener a personas que no existen en nuestra república. Si personas así existieran en Chechenia, las fuerzas de orden público no tendrían que preocuparse de ellas: sus propias familias se encargarían de enviarlas donde no pudiesen volver”. Evidentemente, estas declaraciones, de profundo contenido homófobo, lejos de tranquilizar a los medios y colectivos han suscitado todavía más preocupación si cabe.  


La ignorancia siempre es una amenaza. ¿Cómo puede alguien declarar categóricamente que en su país no hay gays? ¿Qué son las personas LGTBI para este portavoz del Gobierno? ¿Un virus? ¿Una amenaza? ¿Una vergüenza? ¿Y qué conclusión podemos extraer de las últimas palabras? ¿Está diciendo el señor Karimov que las familias chechenas son fuerzas represoras que se encargarían de exterminar a sus propios miembros? ¿Qué tipo de homofobia es esta, gubernamental, institucional, social y personal? ¿Qué cotas de normalización de LGTBIfobia tiene este individuo para atreverse a hacer esas declaraciones públicas a medios internacionales?


Según el censo de 2010, la República de Chechenia cuenta con 1.268.989 habitantes. Invisibilizar la realidad afectivo-sexual de habitantes chechenos es una forma de ejercer violencia sobre sus preferencias y libertades sexuales. Declarar que en Chechenia no hay gays, es, además de una gran imbecilidad, atentar contra los Derechos Humanos y condenar la diversidad a una no-existencia cruel, macabra y detestable. 

“Lo que no se nombra no existe” es una cita del célebre filósofo y teórico de la cultura que describe perfectamente cómo se puede condenar a la exclusión a todo un colectivo negando su realidad. El mismo escritor afirmó: “Los estereotipos son verdades cansadas”. Y es verdad que cansa; cansa lo heteronormativo, cansa el heteropatriarcado, cansa el machismo y cansa la LGTBIfobia. 


Esta tarde nos concentramos aquí -asociaciones feministas y colectivos LGTBI en la lucha transversal contra la represión-, como en días pasados se han concentrado y manifestado cientos y cientos de personas dentro y fuera de nuestro país, para mostrar nuestra repulsa al lenguaje excluyente, a las declaraciones excluyentes, al pensamiento excluyente, a la ignorancia, a la intolerancia y a la discriminación. Estamos aquí para mostrar solidaridad y exigir justicia y reivindicar respeto e igualdad para todos y todas en todos los ámbitos: desde lo personal y desde lo político.


Por las personas LGTBI que están siendo perseguidas, secuestradas, golpeadas, torturadas y asesinadas no vamos a guardar ni un minuto de silencio; porque el silencio invisibiliza y alimenta la represión y la impunidad. Porque amar no debería ser nunca un delito.
#STOPCHECHENIA

                               




#SiTocanAUnaNosTocanATodas
#NingunaAgresiónSinRespuesta
#UnidxsPorLaDiversidad
#AmarseNoEsDelito

Enlaces a noticias sobre la homofobia en Chechenia:

Tres muertos y 100 detenidos en una redada contra personas LGTBI en Chechenia

La FELGTB convoca manifestaciones tras el descubrimiento de campos de concentración para gais en Chechenia

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